Venezuela se ha convertido en suelo fértil para el crimen organizado bajo la complicidad de militares de alto rango que han unido fuerzas con algunas de las agrupaciones más temidas del planeta para transformar al país en un narcoestado emergente advirtió el ex presidente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Diego Arria.

El diplomático, quien se encontraba esta semana en Miami, expresó temor de que la nación sudamericana ingrese a un ciclo de violencia aún más feroz debido al elevado grado de inserción del crimen organizado, cuyas organizaciones resistirían abandonar a Venezuela incluso si se produce un cambio de gobierno en el país.

“La convivencia en Venezuela del crimen organizado mezclado con sectores de la cúpula militar y sectores de los cuerpos de seguridad amenazan no sólo la estabilidad política sino una transición en paz y normal postelectoral”, comentó Arria en una entrevista telefónica.

Arria citó un informe elaborado recientemente por el independiente Grupo Internacional de Crisis que advierte sobre la presencia de una serie de organizaciones delictivas que han encontrado en Venezuela un campo libre de acción.

Entre estas organizaciones se encuentran carteles de la droga mexicanos, europeos, norteamericanos e inclusive elementos de las mafias rusa, bielorrusa, china y japonesa, señaló.

Arria dijo que al explosivo cóctel hay que añadirle los vínculos con organizaciones declaradas como terroristas por Washington como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Hezbolá y la organización separatista vasca ETA.

“En un país que se perfila con crisis, como es el caso de Venezuela, están prendidas todas las alarmas de riesgo de una mayor violencia. Estas señales de peligro están presentes por todas las organizaciones que operan en el país, las mafias, los carteles, y por el alto grado de corrupción dentro del sector militar y dentro de los organismos de seguridad”, expresó Arria.

“Toda está gente ha estado obteniendo una importancia cada vez mayor en el país y Venezuela se ha convertido en el botín de estos grupos delincuenciales”, añadió.

La participación de altos funcionarios del gobierno con algunas de estas organizaciones puede verse reflejado en la decisión del Departamento del Tesoro de incluir a algunos de ellos en su lista negra.

Entre los funcionarios incluidos en la lista elaborada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), unidad del departamento, se encuentran el general de división Cliver Alcalá; el diputado a la Asamblea Nacional Freddy Bernal; el ex ministro del Interior, Ramón Rodríguez Chacín; el jefe del Comando Estratégico Operacional, Henry Rangel Silva; y el director de Inteligencia Militar, Hugo Carvajal.

Algunos de los mencionados están entre los militares de mayor jerarquía y ocupan posiciones claves dentro de la Fuerza Armada Nacional, resaltó Arria.

Por otro lado, Venezuela enfrenta grandes riesgos de violencia debido a la polarización y el clima de confrontación que impera en el país y que es promovido en gran medida por el discurso incendiario de Chávez.

Arria dijo que la retórica empleada por Chávez presenta rasgos similares a la de dictadores y algunos dirigentes que luego fueron procesados en las cortes internacionales por crímenes de lesa humanidad.

La retórica incendiaria y fanática de Slobodan Milosevic fue un importante factor detrás de la muerte de más de 200,000 personas en Bosnia, mientras que el discurso deshumanizador en los medios de comunicación propició las muertes de otras 400,000 personas, recordó.

“Este clima de enfrentamiento se profundiza por la oratoria cruda, ofensiva, y deshumanizadora que hace Chávez de sus opositores”, comentó. “La responsabilidad de él, en la profundización del odio, es realmente uno de sus principales delitos”.

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