Un medio de Paraguay publicó en tapa el aparente “affaire” que involucraría a Jesica Cirio con Fernando Lugo. Este no es el primer romance clandestino que quieren adjudicarle al primer mandatario paraguayo, quien ha comenzado a recibir críticas por elegir manejarse con una Hummer como auto oficial. Por su parte, la vedette argentina negó cualquier tipo de relación y dijo desconocer el nombre del presidente de ese país. Ella es una figura conocida en Paraguay, y seguramente tendrá todas la cámaras sobre ella, cuando en breve viaje a ese país para presentar su línea de belleza.

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Fuente: Brenda Yastremiz, Perfil.com

Foto: Cedoc/Perfil

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¿Estaremos frente al nuevo soltero más codiciado de la región? En este caso no se trata de un actor ni de un modelo, sino que quien ocupó el centro de la escena de los asuntos del corazón esta semana fue Fernando Lugo, el presidente del Paraguay, y no sólo su país se hizo eco de los rumores. Desde hace casi un mes en el ámbito político se dice que el jefe de Estado ha tenido varios encuentros con una blonda made in Argentina. A principios de febrero, desde el diario paraguayo ABC se dijo que esta modelo había estado con el Presidente. “¿Será cierto que hace algunas semanas visitó Mburuvicha Róga (nombre de la residencia presidencial) la conocida vedette argentina Jesica Cirio?”, se pudo leer.

Sin embargo, la prensa estaba a la espera de nuevos condimentos para confirmar, la hasta ese momento posible historia sino de amor, al menos de sexo. Y con los días, la blonda llegó a la tapa de un diario del país vecino; la novedad era que Cirio habría compartido con Lugo el avión en el que la actriz se desplazó en el verano desde Carlos Paz -donde realizaba las funciones de Revista Latina- hasta varios puntos del país en los que realizaba desfiles. Avidos por saber si estaban en presencia de una primera dama, desde el diario Crónica de Paraguay intentaron confirmar las versiones que además hablaban de un vuelo juntos a Belém, Brasil, los últimos días de enero cuando Lugo concurrió al Foro Social Mundial. Pero Cirio negó todo y dijo no saber ni quién es el presidente del Paraguay. Además, explicó que su representante había contratado un taxi aéreo, que no sabía quién más lo alquilaba y que no siempre utilizó la misma nave para trasladarse. Pero habrá que ver qué pasa cuando Jesica visite Paraguay. “Estoy con la franquicia de mi marca (de cremas) y probablemente me voy para allá para el lanzamiento, no sé qué puede pasar cuando esté allá”, declaró. Y para no avivar esperanzas, dijo que si Lugo la invitara “para conocerla mejor”, no iría.

Sin respiro. Este no es el primer ni único amorío que se le atribuye a Lugo. A pesar de su condición de párroco, función eclesiástica que cumplía hasta su designación como presidente, durante su campaña le atribuyeron 17 hijos no reconocidos. Sin embargo, el entonces candidato por la Alianza Patriótica para el Cambio se limitó a reírse, ya que las versiones habían surgido desde las filas del Partido Colorado, que llevaba 61 años al mando del poder paraguayo. Una vez consagrado mandatario, a Lugo se lo señaló como un hombre codiciado por las mujeres y adepto a la juerga. Según medios guaraníes, está acostumbrado a escaparse de su custodia para pasar “tiempo a solas”. Por eso, las versiones de que el presidente se tomaba esos “recreos” para mantener encuentros con diversas señoritas no tardaron en llegar. Hasta se dijo -aunque no se pudo confirmar- que el día de su asunción Lugo viajó a San Pedro, en las afueras de Asunción, para visitar a una “amiga” que vive en la zona. Sus adversarios también lanzaron graves acusaciones: “Su entorno está preparando un hotel en una isla sobre un río para las aberrantes orgías de los jerarcas del gobierno”. También decían que una ex Miss Paraguay, Yanina González, había caído bajo los encantos de este hombre de 57 años. En abril de 2008, Lugo se escapó de nuevo para acercarse a una quinta, propiedad de la familia de la morocha, donde compartió un asado. Esquivo, se despegó de los dichos alegando que en realidad había ido a visitar a su amigo, el papá de la Miss.

Y a falta de escándalos, en tiempos en que los paraguayos estaban esperanzados con el cambio político y el resurgir económico, el presidente eligió cambiar el auto oficial por una Hummer y fue “escrachado” sin querer por su cuñada, quien publicó en Internet una foto en la que se lo podía ver a Lugo disfrutando de una comida en un jacuzzi familiar.

El Vaticano le dio permiso

Fernando Lugo dejó de ser obispo en 2004, por disposición del papa Juan Pablo II. Por eso, a partir de ese año, continuó ejerciendo el sacerdocio como párroco hasta que a fines de 2006 presentó su renuncia para candidatearse a la presidencia paraguaya, aunque pidió seguir perteneciendo a la Iglesia Católica como laico; pero la Congregación para los Obispos rechazó la solicitud.

Sin embargo, en una nueva era del Vaticano, Benedicto XVI le otorgó una dispensa especial y le restituyó su condición de laico en lo que el mismo presidente señaló como una “decisión sin precedentes” en la Iglesia. Ahora, Lugo no sólo se convirtió en un católico común sino que ya no debe ser célibe y hasta puede casarse.

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